Mantenga un cerebro sano

Mantener la actividad social para un cerebro sano

La investigación halla que mantener las relaciones sociales aborda uno de los factores de riesgo clave de la enfermedad de Alzheimer: el aislamiento social.1 La socialización ayuda a mantener el cerebro activo y sano, y esto es especialmente importante a medida que usted o un ser querido envejece.

Puede adoptar medidas

Pruebe estos consejos para ayudar a que usted o un miembro de su familia permanezca más conectado socialmente y coseche los beneficios para la salud cerebral:

Pase más tiempo con familiares y amigos.

Hablar y pasar tiempo con aquellos más cercanos a usted –incluso de manera virtual–es la forma más sencilla de obtener beneficios para la salud cerebral de la participación social. Dedique un tiempo a comer juntos, compartir historias, o hacer otra actividad que disfrute, e intente continuar socializando regularmente.

Busque una nueva actividad.

Si busca nuevas conexiones, puede intentar ofrecerse como voluntario, comenzar una afición o deporte, volver al colegio o tomar una clase de ejercicio. Estas actividades pueden relacionarle con otras personas con intereses similares y ayudar a realizar actividades sociales una parte de su rutina semanal o diaria. También se ha descubierto que actividades como leer, escribir y jugar son buenas para la salud del cerebro.2

Participe en su comunidad.

Las organizaciones locales como los centros de adultos mayores, las iglesias, los gimnasios, los grupos de voluntarios o las asociaciones cívicas pueden ayudarle a conocer personas nuevas mientras colabora con su comunidad. Visite el sitio web de compromiso social de los CDC para empezar y encontrar un grupo en su zona.

Aproveche la tecnología.

Una nueva tecnología, como las llamadas en vídeo y las redes sociales, hace que permanezca en contacto con más facilidad que nunca. Aunque la tecnología no debería sustituir el tiempo empleado en persona, puede ayudarlo a fortalecer las relaciones, a formar a las nuevas personas y a permanecer relacionado con familiares o amigos incluso si viven lejos. También puede ayudarle a ponerse en contacto con grupos de apoyo en línea que se especializan en lo que le está pasando.

Pase más tiempo con familiares y amigos.

Hablar y pasar tiempo con aquellos más cercanos a usted –incluso de manera virtual–es la forma más sencilla de obtener beneficios para la salud cerebral de la participación social. Dedique un tiempo a comer juntos, compartir historias, o hacer otra actividad que disfrute, e intente continuar socializando regularmente.

Busque una nueva actividad.

Si busca nuevas conexiones, puede intentar ofrecerse como voluntario, comenzar una afición o deporte, volver al colegio o tomar una clase de ejercicio. Estas actividades pueden relacionarle con otras personas con intereses similares y ayudar a realizar actividades sociales una parte de su rutina semanal o diaria. También se ha descubierto que actividades como leer, escribir y jugar son buenas para la salud del cerebro.2

Participe en su comunidad.

Las organizaciones locales como los centros de adultos mayores, las iglesias, los gimnasios, los grupos de voluntarios o las asociaciones cívicas pueden ayudarle a conocer personas nuevas mientras colabora con su comunidad. Visite el sitio web de compromiso social de los CDC para empezar y encontrar un grupo en su zona.

Aproveche la tecnología.

Una nueva tecnología, como las llamadas en vídeo y las redes sociales, hace que permanezca en contacto con más facilidad que nunca. Aunque la tecnología no debería sustituir el tiempo empleado en persona, puede ayudarlo a fortalecer las relaciones, a formar a las nuevas personas y a permanecer relacionado con familiares o amigos incluso si viven lejos. También puede ayudarle a ponerse en contacto con grupos de apoyo en línea que se especializan en lo que le está pasando.