Prueba, detección y diagnóstico de Alzheimer

Preparación para una visita de bienestar o un examen físico

Su examen físico o su visita de bienestar anual son una oportunidad importante para comprobar su salud cerebral y hablar sobre cualquier cambio en su memoria que haya notado. Hay formas de planificar por anticipado para asegurarse de abordar su salud cerebral durante esta visita.

Puede adoptar medidas

Siga estos pasos para sacar el máximo partido a su próximo examen físico o visita de bienestar, especialmente si tiene preocupaciones sobre su memoria o deterioro cognitivo: 1,2,3,4

Esté preparado para hablar sobre cualquier cambio en su memoria.

Si ha notado algún cambio en su memoria, asegúrese de hablar de esto durante su visita de bienestar. Esto es especialmente importante si los cambios están haciendo que sea más difícil realizar actividades cotidianas como cocinar, hacer las compras, conducir o pagar sus facturas. Si tiene preguntas sobre la salud cerebral, es una gran idea escribirlas antes de su visita.

Realícese pruebas cognitivas o de memoria.

Si ha notado una pérdida de memoria reciente o incluso si solo tiene un envejecimiento normal, su médico podría hacerle pruebas para evaluar su salud cerebral. Estas pruebas cognitivas a menudo incluyen una serie de preguntas o actividades para comprobar su atención, concentración, capacidad de resolución de problemas, cuentas o lenguaje. Realizarse estas pruebas es totalmente normal y a menudo solo es por precaución. Así que no se preocupe, solo responda lo mejor que pueda.

Realice un seguimiento con más pruebas o derivaciones.

Durante su visita, su médico podría solicitar pruebas médicas adicionales, como análisis de sangre y orina, exploraciones por imágenes del cerebro o TEP. También podrían remitirle a un especialista, como un neurólogo o un psiquiatra geriátrico. Asegúrese de completar siempre las pruebas y las derivaciones solicitadas por su médico. Esto mantendrá todo en marcha y le permitirá asegurarse de que nada quede en el tintero para conseguir el mejor tratamiento posible.

Compruebe regularmente las afecciones crónicas.

Si tiene afecciones crónicas, como diabetes o presión arterial alta, probablemente necesite ver a su médico más de una vez al año. Esto no solo es importante por su salud en general, sino también una parte esencial de proteger su salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.

Esté preparado para hablar sobre cualquier cambio en su memoria.

Si ha notado algún cambio en su memoria, asegúrese de hablar de esto durante su visita de bienestar. Esto es especialmente importante si los cambios están haciendo que sea más difícil realizar actividades cotidianas como cocinar, hacer las compras, conducir o pagar sus facturas. Si tiene preguntas sobre la salud cerebral, es una gran idea escribirlas antes de su visita.

Realícese pruebas cognitivas o de memoria.

Si ha notado una pérdida de memoria reciente o incluso si solo tiene un envejecimiento normal, su médico podría hacerle pruebas para evaluar su salud cerebral. Estas pruebas cognitivas a menudo incluyen una serie de preguntas o actividades para comprobar su atención, concentración, capacidad de resolución de problemas, cuentas o lenguaje. Realizarse estas pruebas es totalmente normal y a menudo solo es por precaución. Así que no se preocupe, solo responda lo mejor que pueda.

Realice un seguimiento con más pruebas o derivaciones.

Durante su visita, su médico podría solicitar pruebas médicas adicionales, como análisis de sangre y orina, exploraciones por imágenes del cerebro o TEP. También podrían remitirle a un especialista, como un neurólogo o un psiquiatra geriátrico. Asegúrese de completar siempre las pruebas y las derivaciones solicitadas por su médico. Esto mantendrá todo en marcha y le permitirá asegurarse de que nada quede en el tintero para conseguir el mejor tratamiento posible.

Compruebe regularmente las afecciones crónicas.

Si tiene afecciones crónicas, como diabetes o presión arterial alta, probablemente necesite ver a su médico más de una vez al año. Esto no solo es importante por su salud en general, sino también una parte esencial de proteger su salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.