Recursos para cuidadores de pacientes con Alzheimer

Cuidado de un ser querido con Alzheimer

Es totalmente normal sentirse abrumado y solo cuando cuida de alguien con enfermedad de Alzheimer, pero usted no está solo. Los cuidadores y expertos han descubierto muchos métodos demostrados para ayudarle a abordar los síntomas y satisfacer las necesidades de los pacientes con Alzheimer, al tiempo que se mantiene física, mental y emocionalmente sano usted mismo.

Puede adoptar medidas

Brindar la mejor atención a su ser querido es posible solo si también está cuidando de usted mismo de la mejor manera. Estos consejos pueden ayudar:1,2,3,4

Comuníquese y colabore.

Dar y recibir cuidados es una relación bidireccional; asegúrese de hablar abiertamente con su ser querido sobre cómo se siente y lo que necesita. Además, sea sincero sobre cómo se siente usted y lo que nota en ellos. Tenga en cuenta que es posible que deba responder preguntas más de una vez o ayudarlo con recordatorios. Además, si hay que resolver cuestiones técnicas financieras, legales o relacionadas con la atención importantes, es mejor solucionarlas rápidamente, antes de que la enfermedad progrese.

Desarrolle una rutina y apéguese a ella.

Un horario regular puede ayudarles a usted y a su ser querido a controlar los síntomas. A medida que note patrones, adapte a ellos la rutina. Por ejemplo, intente planificar tareas más difíciles como bañarse o acudir a una cita con el médico en los horarios en que su ser querido tenga la máxima energía o capacidad de alerta. Además, es importante encontrar tiempo para actividades que puedan ser un alivio. Busque cosas que pueda disfrutar y asegúrese de que formen parte del cronograma.

Realice una comprobación de seguridad en el hogar.

Tanto si se están alojando en otra parte por el momento como si está en su hogar, eche un vistazo cuidadoso a dónde va a vivir su ser querido y reorganice cualquier cosa que pueda causar una lesión. Deshágase del desorden que pueda causar una caída, guarde bajo llave objetos o sustancias peligrosos y asegure las cosas que representen un riesgo de incendio, como las cocinas. Un gran lugar para empezar la Lista de verificación de seguridad en el hogar del National Institute on Aging.

Sepa qué esperar.

Aprender sobre la enfermedad de Alzheimer y sus síntomas puede ayudarle a planificar por adelantado y estar listo para los cambios cuando sucedan. Una cosa importante a tener en cuenta es que la enfermedad de Alzheimer puede cambiar el estado de ánimo y el comportamiento de su ser querido. La agitación es un síntoma frecuente del Alzheimer, que puede hacer que la persona se vuelva agresiva o irritable. Si esto ocurre, recuerde que es un síntoma de la enfermedad. Haga todo lo posible por mantener la calma, reconozca sus sentimientos y no reaccione como si fuera una ofensa personal. Los recursos y enlaces que encontrará en este sitio pueden ayudarle a tener un buen comienzo. Para obtener más información, el National Institute on Aging tiene muchos recursos adicionales.

Sea paciente.

Pronto descubrirá que las actividades cotidianas llevan más tiempo en las personas con Alzheimer. Es importante mantener la paciencia, la flexibilidad y la comprensión. Siga probando con diferentes actividades y calendarios hasta que encuentre lo que funciona y ajústelo a medida que evolucionan los síntomas.

Aproveche los recursos locales.

Alivie parte del peso de las actividades de cuidado haciendo uso de los recursos de su zona, como grupos de apoyo, servicios de atención, centros de cuidados diurnos para adultos y médicos o profesionales sanitarios.

Cree una red de apoyo.

Cuidar a un ser querido con Alzheimer no es algo que deba hacer solo. Póngase en contacto con miembros de la familia y amigos que puedan ayudarle, súmese a un grupo de apoyo con otros cuidadores o busque atención de relevo profesional que le permita recargar energías y tomar los descansos necesarios.

Comuníquese y colabore.

Dar y recibir cuidados es una relación bidireccional; asegúrese de hablar abiertamente con su ser querido sobre cómo se siente y lo que necesita. Además, sea sincero sobre cómo se siente usted y lo que nota en ellos. Tenga en cuenta que es posible que deba responder preguntas más de una vez o ayudarlo con recordatorios. Además, si hay que resolver cuestiones técnicas financieras, legales o relacionadas con la atención importantes, es mejor solucionarlas rápidamente, antes de que la enfermedad progrese.

Desarrolle una rutina y apéguese a ella.

Un horario regular puede ayudarles a usted y a su ser querido a controlar los síntomas. A medida que note patrones, adapte a ellos la rutina. Por ejemplo, intente planificar tareas más difíciles como bañarse o acudir a una cita con el médico en los horarios en que su ser querido tenga la máxima energía o capacidad de alerta. Además, es importante encontrar tiempo para actividades que puedan ser un alivio. Busque cosas que pueda disfrutar y asegúrese de que formen parte del cronograma.

Realice una comprobación de seguridad en el hogar.

Tanto si se están alojando en otra parte por el momento como si está en su hogar, eche un vistazo cuidadoso a dónde va a vivir su ser querido y reorganice cualquier cosa que pueda causar una lesión. Deshágase del desorden que pueda causar una caída, guarde bajo llave objetos o sustancias peligrosos y asegure las cosas que representen un riesgo de incendio, como las cocinas. Un gran lugar para empezar la Lista de verificación de seguridad en el hogar del National Institute on Aging.

Sepa qué esperar.

Aprender sobre la enfermedad de Alzheimer y sus síntomas puede ayudarle a planificar por adelantado y estar listo para los cambios cuando sucedan. Una cosa importante a tener en cuenta es que la enfermedad de Alzheimer puede cambiar el estado de ánimo y el comportamiento de su ser querido. La agitación es un síntoma frecuente del Alzheimer, que puede hacer que la persona se vuelva agresiva o irritable. Si esto ocurre, recuerde que es un síntoma de la enfermedad. Haga todo lo posible por mantener la calma, reconozca sus sentimientos y no reaccione como si fuera una ofensa personal. Los recursos y enlaces que encontrará en este sitio pueden ayudarle a tener un buen comienzo. Para obtener más información, el National Institute on Aging tiene muchos recursos adicionales.

Sea paciente.

Pronto descubrirá que las actividades cotidianas llevan más tiempo en las personas con Alzheimer. Es importante mantener la paciencia, la flexibilidad y la comprensión. Siga probando con diferentes actividades y calendarios hasta que encuentre lo que funciona y ajústelo a medida que evolucionan los síntomas.

Aproveche los recursos locales.

Alivie parte del peso de las actividades de cuidado haciendo uso de los recursos de su zona, como grupos de apoyo, servicios de atención, centros de cuidados diurnos para adultos y médicos o profesionales sanitarios.

Cree una red de apoyo.

Cuidar a un ser querido con Alzheimer no es algo que deba hacer solo. Póngase en contacto con miembros de la familia y amigos que puedan ayudarle, súmese a un grupo de apoyo con otros cuidadores o busque atención de relevo profesional que le permita recargar energías y tomar los descansos necesarios.