Por: Vivian Vasallo y Arielle Burstein

- Facturas olvidadas o sin pagar, especialmente gastos rutinarios (servicios públicos, hipoteca, seguros)
- Dificultad para manejar una chequera, hacer presupuestos o calcular una propina
- Compras inusuales: comprar el mismo artículo varias veces, hacer grandes donaciones o gastar impulsivamente
- Confusión sobre estados de cuenta bancarios, cargos de tarjetas de crédito o hacia dónde va el dinero
- Falta de conciencia de que se están cometiendo errores
Todos hemos olvidado pagar una factura, perdido de vista una suscripción o gastado en algo que realmente no necesitábamos. Pero ¿qué sucede cuando estos errores se vuelven más frecuentes, más erráticos o pasan completamente desapercibidos? ¿Y qué pasa si no nos ocurre a nosotros, sino a uno de nuestros padres o a un ser querido que es reacio a hablar sobre sus finanzas? Estas primeras señales pueden ser fáciles de pasar por alto o de descartar, especialmente cuando el dinero es un tema sensible.
A medida que los científicos logran grandes avances en la detección temprana del Alzheimer —incluida la reciente aprobación del primer análisis de sangre para diagnosticar la enfermedad1— se abre una nueva ventana de oportunidad: una en la que señales sutiles y no médicas pueden ayudar a identificar el riesgo antes. ¿Una de las más prometedoras? Los hábitos financieros de una persona.
Administrar el dinero involucra muchos de los sistemas más complejos del cerebro: planificación, organización, memoria y autocontrol. Los investigadores ahora están descubriendo cómo los cambios en la toma de decisiones financieras pueden aparecer años antes de la pérdida de memoria, incluso cuando todo parece 'normal', lo que los convierte en una de las primeras señales de alerta del deterioro cognitivo2.
El período previo a un diagnóstico de Alzheimer puede ser difícil de definir, pero ahora sabemos que puede haber señales que se desarrollan silenciosa y constantemente con el tiempo. El MIT AgeLab creó una metáfora para esto: lo llaman una “tubería financiera con fugas”. Algunos pagos olvidados aquí, un cargo extraño allá: goteos lentos y constantes que parecen menores hasta que el daño ya está hecho3.
Para muchas personas, los errores repetidos con el dinero pueden ser una de las primeras señales visibles de que algo no está bien. Reconocer estos cambios puede ayudar a las familias a intervenir antes —protegiendo los bienes, la independencia y la calidad de vida— así como permitir tomar medidas preventivas para la salud cerebral que podrían retrasar algunos síntomas. Y debido a que la demencia a menudo aparece antes en comunidades de color —como familias hispanas y afroamericanas— estas señales financieras tempranas pueden ser especialmente críticas4.
Las señales de advertencia tempranas pueden incluir:
- Facturas olvidadas o sin pagar, especialmente gastos rutinarios (servicios, hipoteca, seguros)
- Dificultad para manejar una chequera, hacer presupuestos o calcular una propina
- Compras inusuales: comprar el mismo artículo varias veces, hacer grandes donaciones o gastar impulsivamente
- Pagos olvidados
- Confusión sobre estados de cuenta bancarios, cargos de tarjetas de crédito o hacia dónde va el dinero
- Falta de conciencia de que se están cometiendo errores
Reconocer estos cambios temprano les da a las familias la oportunidad de intervenir con empatía —protegiendo el bienestar financiero y fomentando la evaluación médica, la planificación futura y el apoyo.

Ignorar las señales tempranas del Alzheimer no solo retrasa un diagnóstico, sino que también puede provocar graves consecuencias financieras. Un estudio de 2024 estima que durante la próxima década ocurrirán 600,000 pagos perdidos o problemas financieros debido al Alzheimer y otras demencias no diagnosticadas. Las pérdidas pueden variar desde cantidades pequeñas y desapercibidas hasta golpes financieros catastróficos, como la pérdida de una casa o de los ahorros de toda una vida.
El impacto no se siente de la misma manera para todos. Muchos adultos mayores hispanos y latinos viven con ingresos bajos, lo que los hace especialmente vulnerables al impacto financiero del Alzheimer. Para las familias que manejan presupuestos ajustados, incluso errores menores pueden tener efectos duraderos9.
El abuso financiero y el fraude son preocupaciones crecientes, especialmente para los adultos mayores. AARP estima que se roban 28.3 mil millones de dólares al año a adultos mayores de 60 años (10). Reconocer las primeras señales de mala gestión financiera y establecer medidas de protección puede ayudar a reducir estos riesgos y proteger la seguridad financiera a largo plazo.
El Alzheimer es un diagnóstico difícil. Afecta a nuestras familias, nuestra salud y nuestro futuro, pero mantenerse informado sobre los últimos recursos y tratamientos del Alzheimer puede ayudarle a cuidar mejor a su ser querido. De esta manera, recibirá apoyo adaptado a sus necesidades.
Protección de activos
- Comience la planificación financiera temprano, antes de que surjan problemas de memoria.
- Conozca lo básico: dónde están las cuentas, cómo se pagan las facturas y las fuentes de ingresos.
- Tenga conversaciones compasivas: ofrezca ayuda sin tomar el control.
- Simplifique las finanzas: consolide cuentas, use pagos automáticos y reduzca el papeleo.
- Protéjase contra el fraude: active alertas, únase a la lista de No Llamar y supervise señales de alerta.
- Establezca protecciones legales: consulte a un abogado especializado en derecho de personas mayores o planificación patrimonial y establezca un poder financiero duradero (11).
Uso de BrainGuide
- Use BrainGuide™ para acceder a recursos de salud cerebral y a un cuestionario gratuito de memoria.
- El Alzheimer a menudo comienza de manera sutil: las primeras señales pueden pasar desapercibidas.
- La detección temprana es clave: conduce a mejores opciones de atención y una planificación más efectiva.
- Permite a las familias tomar decisiones juntas mientras la persona aún puede participar.
Hablar con su profesional de la salud
- Prepárese antes de la visita: sepa qué preguntas hacer y qué síntomas mencionar.
- Una comunicación clara facilita obtener un diagnóstico preciso y el apoyo adecuado.
- Apoye a su ser querido ayudándolo a manejar citas médicas que pueden resultar abrumadoras (12).

Limite el consumo de alcohol
Mantenga su cerebro saludable limitando el consumo de alcohol.

No fume
Fumar aumenta el riesgo de ataques cardíacos.

